El IPL utiliza pulsos de luz intensa para tratar manchas solares, rojeces, venitas, textura y tono desigual. A diferencia de otros tratamientos, actúa de forma selectiva sobre el pigmento y los vasos sin dañar la piel circundante, mejorando globalmente la luminosidad.
Generalmente se recomiendan entre 3 y 6 sesiones, dependiendo de la piel, la zona tratada y el objetivo (manchas, rojeces o rejuvenecimiento). Los resultados son progresivos.
No es doloroso. Se percibe una sensación de chispazos o calor breve. En pieles muy sensibles puede aplicarse anestesia tópica, pero normalmente no es necesaria.
La recuperación es rápida. Puede aparecer enrojecimiento o leve inflamación durante horas. Las manchas pueden oscurecerse temporalmente y caer en 3 a 7 días. No requiere baja laboral.
Sí. Es habitual combinar rostro con cuello, escote o manos para lograr un resultado uniforme. Siempre se valora la tolerancia de la piel y las necesidades de cada paciente.
Contáctanos